jueves, 6 de marzo de 2008

REVISION VOCABULARIO CAPITULO VI LA CIUDAD Y LOS PERROS

1. Bajó del autobús en el paradero de Alcanfores y recorrió a largos trancos las tres cuadras que había hasta su casa.

2. Al cruzar una calle vio un grupo de chiquillos.

3. El cielo estaba plomizo pero no hacía frío.

4. Los Tranvías del Callao siempre están repletos mamá.

5. Su madre se había apoderado del maletín y del quepí y lo seguía a su cuarto.

6. Alberto se quitó la guerrera y la corbata; las arrojó sobre una silla.

7. Su madre las levantó y las dobló cuidadosamente.

8. ¿Me has extrañado?

9. Antes de quitarse el pantalón se puso la bata.

10. Te plancharé el uniforme. Está lleno de tierra.

11. Abrió el cajón de la cómoda, sacó una camisa de cuello, ropa interior, medias. Luego, del velador, unos zapatos negros que relucían.

12. Te vas a malograr las manos. ¿A quién le importan mis manos? – dijo ella suspirando. Soy una pobre mujer abandonada.

13. ¿Quieres que te llene la tina?

14. Se detuvo en medio del vano. Era menuda, de piel muy blanca, de ojos hundidos y lánguidos. Estaba sin maquillar y con los cabellos en desorden. Tenía sobre la falda un delantal ajado.

15. Su madre pasaba horas ante el espejo, borrándose sus arrugas con afeites; agrandándose los ojos, empolvándose.

16. Ella volvió a suspirar y sus mejillas se sonrojaron.

17. Quería que fueras a verlo. (El padre desea ver al hijo)

18. Voy a darme un duchazo. Estoy inmundo.

19. Se frotó el cuerpo con ambas manos. Las ropas de civil le parecían extrañas, demasiado suaves. La piel añoraba el áspero contacto del dril.

20. ¿Vas a salir? Sí para hacer un encargo a un compañero que está consignado.

21. La abrumadora obsequiosidad de su madre era mortificante como el encierro.

22. Ante su madre jugaba canasta todas las tardes. Ahora, en cambio, se aferraba a él.

23. Alberto la había sorprendido cuchicheando con sus amigas contra los curas y las beatas.

24. La madre levantaba los platos y recogía con sus manos las migas dispersas sobre la mesa.

25. No te demores, hijito –repuso ella.

No hay comentarios.: